
Este reloj, que a algunos les resultará una gozada para la vista (si os gusta el estilo steampunk) desafía mi (limitada) comprensión. El mecanismo central es lo único que se aprecia, lo restante es espacio vacío y las agujas e indicadores.
Por si no es raro el que sea casi todo hueco, el mecanismo, además, se sostiene en medio de la nada únicamente por esa varilla que gira sobre sí misma, y que se supone transmite a las manecillas y ruedas su preciso movimiento desde el corazón del reloj.
Funciona gracias al peso que hay en la zona superior, generando energía cuando se produce un vaivén horizontal. Más imágenes después del salto.



Otra forma original de sorprender a tus invitados. Y lo mejor es que no hay que preocuparse de averiguar dónde la venden; sólo hay que elegir una alfombra de bonito diseño y conseguir unas tijeras potentes para cortarla de la forma que se puede observar en la foto.